Crecimiento y maduración: por qué dos niños de la misma edad no rinden igual
Dos jugadores nacidos el mismo año pueden estar a años de distancia en su desarrollo. Qué pasa con el estirón, qué capacidades conviene entrenar en cada edad y cómo no equivocarse al juzgar el talento.
Linkalde · 2026-10-19
En cualquier equipo infantil hay un jugador que parece un juvenil y otro que parece un alevín. Los dos tienen el mismo año en la ficha, pero no la misma edad biológica. Carlos Borzi lo cuantifica en su libro de fútbol infantil: entre la edad del carné y la edad biológica pueden registrarse diferencias de hasta 6 años. Y esa diferencia explica muchas de las distancias de rendimiento entre niños de la misma edad.
Para el entrenador esto tiene dos consecuencias. La primera, que no se puede tratar a todos igual: el mismo ejercicio de fuerza o de resistencia es suave para uno y excesivo para otro. La segunda, que el que hoy gana todos los duelos no es necesariamente el que más talento tiene, y el que hoy los pierde no es necesariamente el que menos.
Las etapas del crecimiento
Los manuales de la FIFA describen dos «picos» de crecimiento: el primero en la infancia y el segundo en la pubertad. Entre los dos queda lo que llaman la edad de oro del aprendizaje, de los 9-10 a los 13-14 años, el mejor momento para la técnica, la táctica básica y la coordinación.
| Edad | Qué pasa | Qué prima en el entrenamiento |
|---|---|---|
| Hasta 9-10 años | Infancia. Primer pico de crecimiento. | Juego, mucho contacto con el balón, coordinación y velocidad de reacción. |
| 9-10 a 13-14 años | Edad de oro del aprendizaje. Cuerpo proporcionado, ganas de aprender gestos difíciles. | Técnica y técnica-táctica, coordinación, primeros juegos de resistencia aerobia. |
| 12 a 15 años | Pubertad y segundo pico de crecimiento. Huesos, cartílagos y tendones aún frágiles. | Seguir con técnica y coordinación, fortalecer el tronco con el propio peso, mucha paciencia. |
| 15-16 a 18-19 años | Final de la pubertad y adolescencia. Termina el crecimiento. | Empieza la preparación física de verdad: general primero, específica después. |
Las chicas suelen llegar antes a cada etapa que los chicos. Borzi sitúa la entrada en la pubertad hacia los 12 años en las niñas y los 14 en los niños, y la FIFA adelanta para ellas las mejores edades para la velocidad (13-14 años) y la fuerza.
El estirón: más alto, más torpe
El segundo pico de crecimiento cambia al jugador en pocos meses. Según Borzi, la talla, la longitud de piernas y brazos y el peso aumentan tanto que los chicos se vuelven más lentos, más débiles y más torpes durante un tiempo. El aprendizaje técnico se frena y a veces se estanca. A la vez, la fuerza y la resistencia suben mucho, y eso les entusiasma.
- Paciencia con la técnica. El jugador que controlaba de maravilla y ahora no le sale nada no ha empeorado: su cuerpo ha cambiado de medidas. Hay que seguir entrenando técnica y coordinación aunque el progreso no se vea.
- Coordinación y flexibilidad. La FIFA las recomienda justo en esta fase para los chicos que han crecido muy rápido y tienen desequilibrios entre músculos y articulaciones.
- Cuidado con las cargas. Entre los 12 y los 15 años el aparato locomotor es todavía frágil. Nada de pesos: el fortalecimiento se hace con el propio cuerpo, centrado en abdominales y espalda.
- Juegos antes que esfuerzos largos. En esta etapa suelen rechazar las tareas intensas que no les gustan, pero siguen enganchados al juego.
Qué capacidad entrenar y cuándo
Cada capacidad física tiene sus mejores años para entrenarse. El manual de fútbol juvenil de la FIFA los resume así para los chicos (en las chicas se adelantan):
Edad a la que conviene empezar a trabajar cada capacidad
Algunos matices del gráfico: la flexibilidad tiene su mejor momento entre los 12 y los 14 años; la velocidad tiene una segunda ventana de 13 a 15-16 años; la coordinación es óptima hasta los 12; la fuerza con el propio peso se centra en el tronco, y la fuerza específica empieza con cargas ligeras, entre 12 y 20 meses después del pico de crecimiento.
Dos ideas para llevarlo al campo. La primera, que con los pequeños la velocidad y la coordinación van en todas las sesiones, casi siempre con balón: la FIFA pide que cada entrenamiento de jóvenes tenga algún elemento de velocidad. La segunda, que el trabajo físico «puro» llega tarde: hasta los 15-16 años lo físico se mete dentro de los ejercicios con balón, y la preparación física planificada es cosa de la etapa de 16 a 18 años.
La resistencia en los niños
Antes de los 10 años, el entrenamiento de resistencia no aumenta ni el tamaño del corazón ni el consumo de oxígeno, según los estudios que recoge Borzi. El niño mejora porque corre mejor y aprovecha mejor el oxígeno, no porque cambie su motor. Por eso en la infancia no tienen sentido los esfuerzos anaeróbicos (series cortas y muy intensas hasta acabar agotado): el cuerpo del niño todavía no está preparado para ellos.
Carrera continua que puede aguantar un niño entrenado
No confundir madurar antes con tener más talento
El jugador que madura pronto gana los duelos por fuerza y velocidad sin necesidad de técnica ni de leer el juego. Si el entrenador le da todos los minutos y aparta al que todavía es pequeño, puede perder a los dos: al primero porque no aprende a resolver de otra forma, y al segundo porque se aburre y lo deja antes de crecer. La FIFA insiste en respetar la edad, los picos de crecimiento, el ritmo de aprendizaje y el potencial de cada uno.
- Fíjate en cómo juega, no solo en lo que gana: orientación del control, decisiones, perfil, comunicación.
- Reparte minutos. El que madura tarde necesita partidos para no quedarse atrás.
- Pon retos al que madura pronto: menos toques, jugar contra mayores, posiciones donde no le baste el físico.
- Haz grupos por nivel cuando el ejercicio lo pida, no siempre por año de nacimiento.
- Habla con las familias: explicarles que el estirón llegará, o que su hijo va por delante solo de momento, evita muchas frustraciones.
“El entrenamiento de los jóvenes futbolistas no es una mera versión reducida del entrenamiento de adultos.”
Bibliografía
- Borzi, C. A.. Fútbol infantil. Entrenamiento programado.
- FIFA. Fútbol juvenil. Manual para entrenadores. Fédération Internationale de Football Association.
- FIFA. Manual para entrenadores. Fédération Internationale de Football Association.