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Cómo montar una sesión de entrenamiento con los pequeños

Una hora bien repartida: llegar jugando, aprender jugando y acabar jugando. Estructura, tiempos, cuántos ejercicios y los errores que más se repiten en prebenjamines y benjamines.

Linkalde · 2026-10-15

Con niños de 5 a 10 años, la sesión no se mide por cuántos ejercicios haces sino por cuánto tiempo pasan jugando con el balón. Un entrenamiento de una hora en el que los niños están 15 minutos en filas o escuchando explicaciones es un entrenamiento perdido, aunque los ejercicios sean buenos. La regla de oro es sencilla: poco hablar, mucho jugar.

Las cuatro partes de una sesión

ParteTiempo (sesión de 60 min)Para qué sirve
Llegada y activación10 a 15 minEntrar en calor jugando, con balón casi siempre
Parte principal20 a 25 minUno o dos juegos con el contenido del día
Partido15 a 20 minAplicar lo trabajado en el juego real
Vuelta a la calma5 minBajar pulsaciones y hablar de lo que ha pasado

Los tiempos son orientativos. Con los más pequeños (5 y 6 años) conviene cambiar de actividad más a menudo, porque la atención dura poco; con benjamines se puede alargar un juego si está funcionando.

Llegada y activación: jugar desde el primer minuto

Los niños no llegan todos a la vez. Ten preparado un juego sencillo al que se puedan sumar según van llegando, sin esperar a que esté todo el grupo. Mejor un juego de persecución o de conducción que una vuelta al campo: a estas edades el calentamiento analítico (trotes, estiramientos) no tiene sentido, se calientan jugando.

Parte principal: un objetivo, uno o dos juegos

Elige un solo objetivo para el día (conducir con la cabeza levantada, pasar al compañero libre, defender el uno contra uno) y busca juegos en los que ese objetivo aparezca muchas veces. Dos juegos bien hechos enseñan más que cinco cambiados cada diez minutos. Mejor grupos pequeños (de 3 a 5 niños) con un balón cada uno o cada dos que un grupo grande esperando turno.

Partido: siempre, y con pocos jugadores

El partido es lo que más esperan y es donde se ve si lo trabajado se entiende. Haz equipos pequeños (3 contra 3 o 4 contra 4) y, si hay muchos niños, monta dos campos a la vez antes que tener a la mitad sentados. Puedes añadir una regla relacionada con el objetivo del día (por ejemplo, el gol vale doble si antes ha habido un pase), pero sin convertir el partido en un ejercicio más.

Vuelta a la calma: cinco minutos que valen mucho

Un juego tranquilo o un estiramiento en forma de cuento, y después dos o tres preguntas cortas: qué ha salido bien, qué les ha costado, qué han aprendido. Es el momento de reconocer el esfuerzo de cada uno y de que se vayan a casa con ganas de volver.

Errores que más se repiten

Prepara la sesión antes de llegar al campo: qué juegos, cuánto material y cómo pasar de uno a otro sin recolocar todo. Si el material del siguiente juego ya está montado, el cambio dura segundos.

Bibliografía

  • FIFA. Grassroots. Manual de fútbol base. Fédération Internationale de Football Association.
  • Horst Wein (2007). Developing Youth Football Players. Human Kinetics.